Debajo de un tranquilo bosque hay una vida muy compleja invisible a nuestros ojos.
Los árboles parecen solitarios y "ensimismados", pero por debajo de la tierra, discretamente se comunican entre sí, gracias a una red de hongos que viven dentro y alrededor de sus raíces.
En este corto de la BBC nos lo cuentan de forma muy interesante: